Ni no Kuni II imagina el poder como construcción colectiva. Su JRPG alterna combate, exploración y gestión de reino para convertir una fantasía política amable en sistema jugable.
La participación creciente de mujeres en el desarrollo y la comunidad de videojuegos está ampliando el lenguaje del medio, revelando nuevas formas de narrar, diseñar y comprender la experiencia de jugar.