Streets of Rage 4 revive el beat’em up con control preciso y diseño honesto. Moderniza sin suavizar, exige sin ser injusto y demuestra que el género sigue vivo.
Shinobi: Art of Vengeance regresa sin vivir de la nostalgia. Preciso, exigente y coherente, apuesta por control, ritmo y diseño antes que por homenaje fácil.